RESPIRACIÓN CIRCULAR DEL ÚTERO®

¿De qué se trata el taller de Respiración Circular del Útero?

Es un taller de tantra especializado en respiración y energía sexual. La Respiración Circular del Útero es una técnica que utiliza diferentes ritmos de respiración y desinhibición para despertar la capacidad regenerativa de la energía sexual. A través de esta técnica aprendemos a usar esta energía dentro de nuestro cuerpo, generamos una depuración interna y producimos una gran revitalización celular y emocional. Cada una de las etapas de este proceso reconecta a nuestro centro primal de potencia, placer y toma de decisiones, el útero, con otros centros psicoemocionales y energéticos del cuerpo. Al reestablecer esta conexión, estos centros -que suelen estar desvitalizados y desconectados por influencias culturales- se reconectan a la autoridad interna de nuestro cuerpo y recuperan vitalidad.

Así, podemos utilizar nuestra energía vital (que no es otra cosa que la energía sexual) como nuestra propia medicina.

Beneficios de la práctica de Respiración Circular del útero:

→ Fortalece el sistema inmunológico

→ Genera una depuración celular

→ Ayuda a acelerar procesos de curación de enfermedades relacionadas a los órganos sexuales como HPV, endometriosis, entre otras.

→ Ayuda a regularizar desequilibrios en el ciclo menstrual y equilibra síntomas premenstruales

→ Ayuda a procesos de fertilidad asistida, nutriendo y revitalizando el útero y nutriendo internamente

→ Ayuda a desbloquear y potenciar la energía creativa

→ Acompaña procesos de sanación sexual

→ equilibrio interno de personas con menopausias precoces 

→ Ayuda a crear salud en personas menopáusicas y perimenopáusicas

→ Potencia la sexualidad

→ Ayuda a una mejor comunicación de nuestros deseos y necesidades;promueve vínculos sanos

→ Promueve la conciencia emocional y sexual

RCU ONLINE – Ciclo de 2 encuentros – Miércoles 13 y 20 de Julio de 19 a 21hs- Facilita:  Olivia Ávalos



TANTRA Y SEXUALIDAD UTERINA

PROPUESTA

El útero es un órgano alucinante que prácticamente desconocemos y con el que hemos perdido casi toda conexión, excepto quizás a través del dolor que podemos sentir cuando se mueve durante el parto o durante la menstruación. El útero está compuesto por múltiples fibras musculares y tiene la capacidad de expandirse para alojar y sostener el desarrollo de una nueva vida, así como de abrirse y moverse de manera pulsátil para permitir un nacimiento o para expulsar el tejido que sangramos con cada ciclo menstrual-ovulatorio.

Esto en sí mismo ya es increíble, si no fuera porque EL ÚTERO ES ANTES QUE NADA UN ÓRGANO SEXUAL-ERÓGENO, capaz de hacernos sentir un enorme placer e irradiarlo a todo el cuerpo a través de este movimiento ondulante que también puede ocurrir cuando orgasmeamos y que está ligado a la producción de oxitocina, una hormona que nuestro cerebro libera cuando nos sentimos relajades y conectades, trayéndonos una sensación de disfrute y bienestar que tiene funciones regenerativas para nuestro organismo. Y, ¿saben qué? ¡El útero es el órgano con mayores receptores de esta hormona del amor en todo nuestro cuerpo!

Lamentablemente, somos parte de un paradigma sociocultural que históricamente viene desvalorizando la importancia de nuestros úteros e invisibilizando su relación íntima con la sexualidad, con el placer, con la regeneración orgánica y, por lo tanto, con nuestra salud y bienestar integral. Los filósofos y médicos de la antigua Grecia decían que era un órgano “sin gobierno”, que en su movimiento anárquico desequilibraba a las mujeres, y nombraron a este “malestar” de género como “histeria” (palabra griega derivada de “hysteron”, que significa útero).

El saber biomédico y psicológico de la modernidad continuó utilizando este concepto para estigmatizar la sexualidad de las mujeres y las consecuencias emocionales que el peso de la sociedad patriarcal tenía sobre sus cuerpos y subjetividades, imposibilitados de expresar y vivenciar su energía deseante y gozosa con libertad. Hace ya un tiempo se dejó de hablar de histeria (por lo menos en este sentido), pero nuestras caderas siguen rigidizadas, nuestros úteros contraídos, y por todo esto aún nos duele.

Esta es la herencia/herida que pesa sobre nuestros úteros. Y ese dolor también es un llamado. No es casual que un órgano ligado a la vitalidad, la potencia, la regeneración y el placer haya sido borrado de nuestra imagen corporal, castrado de nuestras sexualidades. Pero el útero sigue latiendo, a veces por lo bajo, a veces a los gritos, y podemos detenernos a escucharlo: acompasar nuestro movimiento con su ritmo, volver a encendernos con su sensibilidad palpitante.

Esta es la propuesta que les invitamos a recorrer colectivamente a lo largo de este ciclo, compartiendo información valiosa y de vanguardia sobre su fisiología, sus funciones y su energética, como una forma de empezar a retejer un primer vínculo entre nuestros úteros y nuestra conciencia; y decantando estos saberes a través de prácticas tántricas como la relajación y liberación emocional, el autocontacto, el movimiento expresivo y la respiración circular, para retejer un segundo vínculo entre nuestros úteros, nuestro sentir y el despliegue de ese placer que ya nos habita en las entrañas.