Pastillas anticonceptivas: lo que no nos contaron

Introducción

Los anticonceptivos hormonales aparecieron por primera vez como “pastillas anticonceptivas” en 1961 con el laboratorio Schering, y desde entonces siguen siendo presentadas como la salvación para todos nuestros males. Los dolores menstruales, embarazos no deseados, “irregularidad”, acné y otras manifestaciones, ya no representarían un problema porque desaparecerían. Nos otorgarían la libertad de vivir ajenas a nuestro ciclo y “conectadas” con nuestra sexualidad. Lo que no nos contaron es toda la basura que esto guardaba “bajo la alfombra”: Las pastillas anticonceptivas (u anticonceptivos hormonales) no brindan una solución real con respecto a «ser irregular» o a los dolores menstruales, sino que postergan o tapan lo que esta pasando.

Además, tienen efectos secundarios muy grotescos como la sobrecarga de toxinas a nuestro hígado, la marcada disminución o desaparición de la libido, en algunos casos al subida importante de peso y retención exagerada de líquido, y las problemáticas físicas y fisiológicas GRAVÍSIMAS que pueden traer luego de dejarlas: infertilidad, «hiper-fertilidad», ausencia de la menstruación, acné en todo el cuerpo, ansiedad, depresión, entre otras. Ni hablar de los efectos secundarios por su toma, registrados en todo el mundo: trombosis, ACV, coágulos, y la lista sigue. Además de la problemática socio-cultural de que lxs médicxs nos las den sin estudios clínicos previos ni considerar antecedentes familiares. Esto es muy grave: podría hasta considerarse mala praxis, y sin embargo es una práctica común y naturalizada.

El ciclo menstrual como proceso de maduración sexual y emocional

En mis investigaciones sobre el hecho de que por tantos años le encarguemos a hormonas sintéticas nuestros procesos fisiológicos, llegamos a la conclusión de que ésto implicaría también no estar en contacto con el proceso de maduración emocional y sexual que año a año las hormonas propias van generando en nuestra psique. La sensación de muchas mujeres que tomaron anticonceptivos orales durante muchos años es encontrarse con sensaciones físicas, fisiológicas y emocionales «ajenas». Algo dentro nuestro estuvo congelado durante años y de repente vuelve a la vida, emerge… y trae consigo todo lo que fue silenciado. ¿Casualidad? Esto puede llamarse perfectamente adiestramiento invisible de los cuerpos y las sexualidades. El cuerpo vuelve a ser, vuelve a sentir, y es bastante probable que nos encontremos con las consecuencias de haberlo suplantado por hormonas sintéticas durante años.

Por otra parte, la ovulación está regulada por un delicado equilibrio de hormonas hipofisarias (es decir, que son segregadas por nuestra glándula hipófisis, en nuestro sistema nervioso central) y que ello no sólo implica «poder liberar un ovulo que es una posibilidad de reproducción», sino que es un mecanismo que activa nuestro metabolismo, impulsa nuestra creatividad y sexualidad, y genera así un impacto emocional, vincular, social y personal muy enorme y necesario.

La ovulación es necesaria para la salud física, emocional y mental

Los anticonceptivos hormonales son ANOVULATORIOS, es decir inhiben la ovulación. Al inhibir la ovulación, se inhibe la producción de estrógeno y progesterona, hormonas ováricas encargadas de mantener muchísimas funciones en tu cuerpo, mente y emociones. El problema con esto ya está claro: NECESITAMOS HORMONAS OVÁRICAS para que nuestro cuerpo funcione correctamente. ¿A quién se le ocurrió que suprimir una parte de nuestro ser y reemplazarlo por cosas sintéticas funcionaría bien? Somos un delicado y potente equilibrio de hormonas y funciones.

El ciclo menstrual es la única manera de producir las hormonas ováricas que NECESITAS para estar saludable. Por ejemplo, la ovulación es la única manera que tenemos de producir Estradiol, que es el mejor estrógeno que puede producir este cuerpo humano. Además de estimular la libido y el estado de ánimo (aumenta la serotonina, un neurotransmisor del bienestar, y la dopamina, otro neurotransmisor del placer), es beneficioso para tus huesos, músculos, cerebro, corazón, para el descanso, la piel y el metabolismo. También estimula la producción del fluido cervical conocido como “moco fértil”, cuya presencia indica que estás fértil o potencialmente fértil.

Al suprimir la ovulación, también se inhiben la configuración hormonal que se traduce en configuración psíquica que alienta la creatividad, la potencia y la manifestación. La ovulación también es la única manera de producir progesterona, que también es completamente necesaria para tu salud. Por un lado, porque compensa al estrógeno, estimula las hormonas tiroideas, reduce el grosor del revestimiento uterino (haciendo que tu sangrado sea más leve), reduce la inflamación, desarrolla los músculos, promueve el sueño, protege contra enfermedades del corazón, calma el sistema nervioso, ayudan a lidiar con el estrés, entre otros superpoderes. Las progestinas que contienen los anticonceptivos hormonales no son progesterona, por lo tanto no reemplazan su necesidad en nuestro sistema.

Inhibir químicamente es análogo a castrar una parte de nuestro ser… Una parte que tiene mucha fortaleza, una parte que tiene mucha sexualidad. La libido por lo tanto se va retirando del escenario y nuestro placer sigue quedando al margen de la sociedad. Dejemos de normalizar las intervenciones químicas innecesarias en nuestros cuerpos. Los anticonceptivos hormonales no son la panacea, también funcionan como otra herramienta del mercado para acentuar la medicalización e intervención de nuestros cuerpos.

“Lo que está claro es que la píldora impide totalmente la comunicación interna y la maravillosa sinfonía entre nuestro cerebro, hormonas, útero y ovarios. Nos ha desconectado de nuestra sabiduría corporal”. Dra. Christiane Northrup, ginecóloga

“La medicina deja a la mujer inerme en manos de la química o la mutilación (ectomias). Es difícil que controlemos nuestro cuerpo y nuestra vida. Debemos proteger la fecundidad y salud de las mujeres y evitar los millones de abortos que tienen lugar a diario. Esto constata con cegadora claridad cuán poco libres somos las mujeres” Germaine Greer

Dejar los anticonceptivos hormonales y sus efectos

Puede que apenas dejes las pastillas empieces a sentirte mucho mejor, si estabas lidiando con fatiga, falta de libido o depresión. Pero también puede que esto venga acompañado de un desorden hormonal por efecto rebote: tu cuerpo trata de re-equilibrarse. Esto puede traer consigo sensaciones extrañas y nuevas. Si tomabas anticonceptivos hormonales como “tratamiento” para alguna afección, probablemente ésta vuelva, porque los anticonceptivos hormonales no son un tratamiento real ni una solución. Son anti-conceptivos. Mientras tus hormonas se reacomodan, puede suceder que tengas caída del cabello, o que te salgan más pelos. Que subas o bajes de peso, mucho o poco deseo sexual, mucho flujo, piel grasa, acné, un poco de ansiedad… Nuestro cuerpo puede tardar años en terminar de recuperarse. Así que, sí, vas a necesitar tener paciencia, pero esto es MUCHÍSIMO MEJOR que seguir estando desconectadx de vos mismx, vaciándote de nutrientes, generando toxicidad en tu hígado e interviniendo tu equilibrio interno.

También puede pasar que no te suceda nada de lo nombrado anteriormente. Pero es esperable.

Qué hacer para volver a equilibrarte

Si estás decidiendo dejar los anticonceptivos hormonales, es ideal que empieces a hacer esto 1 mes antes, para apoyar el proceso de equilibrio. Lo recomendable es desintoxicarte, depurarte. Aquí algunas propuestas e ideas:

1)Cuidar tu alimentación ayuda al organismo a que recupere su capacidad depurativa. Si bien siempre es recomendable consultar con un especialista (*Te recomendamos consultores en Ayurveda), dejar de consumir azucar blanca, harinas refinadas, evitar los lácteos de vaca, evitar estimulantes (café, té negro) e ir incrementando la cantidad de alimentos frescos y orgánicos, va a ser una gran ayuda para tu organismo. Sumale aportes naturales a través de alimentos que contengan ZINC, MAGNESIO, CALCIO Y VITAMINA C ya que los anticonceptivos hormonales nos vacían de estos nutrientes, necesarios para la salud de tu ciclo menstrual y tu salud hormonal en general. Consumir superalimentos como la espirulina o la maca puede ayudarte mucho.

Es posible que durante los primeros 6 meses posteriores a dejar las pastillas, los síntomas tarden en mejorar. Pero puede también que mejoren rápido. Los tiempos orgánicos no son los que el sistema en el que vivimos nos vende. Son más lentos. Si tu caso es que tus síntomas no mejoran rápidamente, tené PACIENCIA y abrazate con AMOR. Ya suficiente ha pasado tu cuerpo tanto tiempo soportando los anticonceptivos hormonales y siendo intervenido.

2) Hacer una limpieza con infusiones depurativas es muy efectivo. Las plantas como el diente de león y la ortiga ayudan a depurar el hígado, reducir la inflamación, y te brindan muchos nutrientes. Comenzar por depurar suavemente este órgano, que se ocupó de filtrar todas las hormonas sintéticas y el estrés que esto le generó a tu cuerpo, funciona muy bien. Luego, podés utilizar la artemisa (artemisa vulgaris) o la milenrama (autóctona), que trabajan directamente sobre nuestros sistemas sexuales, le da una concreción al proceso depurativo con plantas. Pueden consumirse en infusión o en tinturas madre. También es recomendable hacer este proceso guiada y acompañada por unx terapeuta en ayurvedicx para no desequilibrar ningún otro aspecto de tu organismo.

3) Utilizar óvulos de aloe vera como tratamiento natural para la depuración de nuestros órganos sexuales. Esta planta tiene una frecuencia de vibración muy alta y es muy sanadora. Te recomendamos usarlos durante 5 días 1 vez por mes, durante 3 meses.

4) Hacernos un masaje en los pechos de forma cotidiana, o por lo menos una vez por semana, con aceite de sésamo, ayuda a la circulación y por lo tanto a su depuración física y emocional. Nuestros pechos son parte de nuestros órganos sexuales y se ven afectados por las hormonas sintéticas que consumimos usando anticonceptivos hormonales. El masaje también genera liberación de oxitocina, la hormona del placer y la confianza, y esto también ayuda a la desintoxicación y a la autorregulación.

5) La depuración también es necesaria a nivel emocional y sutil, ya que también son parte de nosotrxs. El trabajo interior a través de meditaciones guiadas y técnicas de respiración son muy beneficiosas a nivel integral. Luego, profundizar con meditaciones y técnicas de respiración enfocadas específicamente en los órganos sexuales, genera una profundización en la depuración.

No hace falta que hagas todos estos pasos juntos, podés comenzar por los puntos 1 y 4, y eso te va a ayudar mucho en el proceso.

¡Mucho amor!

Sofía

También podés pedir una consulta individual con nuestro equipo para acompañarte en tu proceso de forma individual y especializada. En www.sofiasloboparisi.com encontrarás la descripción de las sesiones individuales y podés allí mismo solicitar una.

Lugares de los que tomé inspiración e información Aflora Mujer Chile. afloramujerluna.blogspot.com.ar / Cuerpo de Mujer Sabiduría de Mujer, libro de Christiane Northrup / Cómo mejorar tu ciclo menstrual, libro de Lara Briden

MATERIAL VINCULADO A LA TEMÁTICA: – BOOKLET 1 / PACK 1

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