Hongos medicinales para tus hormonas e inmunidad

Antes de hablar de la cantidad alucinante de formas en la que los hongos aportan a nuestra salud, hay algunas cosas a saber.

Los hongos son un reino aparte del vegetal: el reino fungi. Este reino alucinante a través del que se manifiesta la conciencia no es solamente muy llamativo y bello, sino que es el futuro de la medicina y de la recomposición ecológica (si el sistema adictivo no se interpone…). La investigación de los hongos trajo consigo el «descubrimiento» de la penicilina y sigue trayendo sorpresas: existen hongos capaces de degradar el plástico, los pesticidas y el petróleo.

Los «hongos» que vemos brotar del suelo, árboles y otras superficies son la fructificación (la fruta, digamos) del verdadero hongo: El micelio. El micelio son las ramificaciones del «hongo» en sí, que forman interconexiones y se pueden extender por kilómetros formando un «colchón» invisible. A través de estas ramificaciones el micelio toma nutrientes del sustrato donde se encuentra y lo descompone. Eventualmente genera frutos y podemos observar brotando con sus diversas y llamativas formas. 

En la genealogía de las plantas medicinales, los hongos representan simbólicamente a lxs niñxs. Utilizar hongos como suplemento nutricional o como tratamiento siempre será revitalizante y sanador. Los hongos comestibles nos aportan vigor y mejoran nuestro sistema inmunológico, además de regalarnos una energética lúdica y placentera. Te recomiendo mucho consumir hongos en tu dieta diaria (2 o 3 veces por semana) para suplementarte nutricionalmente, apoyar a tu sistema inmunológico, ayudar a tu sistema hormonal a equilibrarse, y ayudarte a lidiar con el estrés de los tiempos que corren.

Es sabido que consumir hongos puede generar efectos que duran años en nuestro organismo. 

Algunos de los hongos comestibles que más apoyan la salud y ayudan a curar afecciones son: 

– Reishi (ganoderma lucidum) 

– Shiitake (lentinula edodes) 

– Maitake (Grifola frondosa) 

– Cordyceps (Cordyceps sinensis) 

– Cucumelo (psilocibe cubensis) 

– Cola de pavo (coriolus versicolor)

ATENCIÓN: Cordyceps sinensis y Psilocibe cubensis requieren la consulta con terapeutas especialistas en su uso.

{Hongos nutricionales} 

– Shiitake (lentinula edodes) contiene todos los aminoácidos esenciales, muchos aminoácidos no esenciales y uno en particular llamado eritadenina que ayuda a reducir el colesterol. Contiene grandes cantidades de hierro y zinc. Fuente de vitaminas B y de precursores de la vitamina D. 

– Champignon / Portobello (agaricus bisporus) contiene un aporte significativo de magnesio y selenio así como de proteínas y vitaminas B. Contienen beta-glucanos, un tipo de azucar que apoya al sistema inmunológico. 

– Hongo de pino (boletus pinicola) se suele utilizar como suplemento nutricional para la anemia por su alto contenido de hierro. Contiene vitamina B9 y B3 y vitamina C. Contiene también precursores de la Vitamina D. 

– Girgolas (pleurotus ostreatus) tienen un contenido nutricional enorme: proteínas y minerales (magnesio, potasio, calcio, hierro y zinc) y sobre todo, selenio, lo cual apoya al sistema endocrino. 

{Hongos para el equilibrio hormonal} 

– Reishi (ganoderma lucidum) es un hongo con propiedades alucinantes para nuestras hormonas. Ayuda a limitar el exceso de andrógenos que genera acné, seborrea e hirsutismo, apoyando al sistema inmunológico y haciéndonos más resilientes ante el estrés (regula el eje HPA). Se suele utilizar para modular el exceso de andrógenos causado por hipotiroidismo, hiperprolactinemia, SOP y otros. 

– Cordyceps es un hongo que nutre a las glándulas suprarrenales y mejoran la función hepática, ayudando a equilibrar el azúcar en sangre. También reduce la inflamación del sistema inmunológico (citocinas inflamatorias) que producen desarreglos hormonales. Tradicionalmente se lo ha utilizado como afrodisíaco. Es utilizado como adaptogeno, es decir que ayuda a lidiar con la respuesta inmunológica ante el estrés.

{Hongos para apoyar el sistema inmunológico} 

– Cola de pavo (coriolus versicolor) contiene una gran cantidad de antioxidantes (fenoles y flavonoides) que apoyan al sistema inmunológico disminuyendo la inflamación. También tiene propiedades antitumorales por la gran presencia de ciertos polisacárptidos. Una de las cuestiones más contundentes es cómo apoya a la microbiota intestinal ayudando a reducir bacterias benéficas y reduciendo la presencia de bacterias dañinas. Un estudio en 61 personas con VPH encontró que el 88% de los participantes tratados con cola de pavo experimentaron resultados positivos. 

– Maitake (grifola frondosa) tiene propiedades antitumorales y quimioprotectoras. Ayuda a activar linfocitos y macrofagos, aportando así a la mejora de la respuesta inmunológica. Rico en proteínas y minerales como el potasio, fósforo, magnesio, zinc, sodio, hierro y calcio, así como también de vitaminas del complejo B y precursores de la vitamina D.

{Hongos para apoyar la salud mental}

– Cola de pavo (coriolus versicolor) está siendo estudiado podría ayudar a aumentar la capacidad de contacto entre las neuronas del hipocampo del cerebro. 

– Cucumelo (psilocibe cubensis) es hace tiempo reconocido y estudiado por los beneficios de la psilocibina, un compuesto que puede sanar a personas con depresión, trastorno de estrés postraumático y ansiedad. Hay que saber que durante décadas estuvo prohibida la investigación sobre estas propiedades de algunos hongos. En 2016 se llevó a cabo en Londres un estudio científico donde se detallaron los beneficios descriptos más arriba. https://www.nature.com/articles/s41598-017-13282-7 

Referencias:

http://rid.unrn.edu.ar/handle/20.500.12049/5017 https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK92757/ https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/25866155/ https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK424937/ https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK92758/ https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/11207456/ https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7077046/ https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4648917/ https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6266512/

CURSO VINCULADO A LA TEMÁTICA: Nutrición menstru-ovulatoria

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